III Copa de España, Torrox. Historia de un jugador de balonmano playa

Por Rubén Montilla Fernández

Viernes, 9 de junio

Llegamos al hotel a las 2:30 tras cinco horas de viaje, bastante cansados pero con muchas ganas y emoción. Comimos y fuimos a ver las pistas, esa tarde jugaban los séniores nuestros, estuvimos viéndolos y animándolos.

Al final acabamos bañándonos en el mar y de vuelta al hotel. Después de cenar fuimos a la gala del torneo donde pasamos el tiempo viendo videos de anteriores torneos y campeonatos. Luego, estuvimos dando una vuelta por el paseo marítimo todo el equipo junto, donde se notaba el buen rollo entre todos. Ya en las habitaciones costaba un poco dormirse ya que había muchos nervios por los partidos del día siguiente, aunque sabíamos que al día siguiente tendríamos que levantarnos temprano.

DSC_0028

Sábado 10 junio

Nos levantamos un poco pronto pero con ganas de comernos el mundo, tenemos un poco de tiempo para desayunar y prepararse antes de irnos a las pistas. El primer partido fue a las 11:00 de la mañana, a pesar de ponerle todas las ganas que teníamos, el rival fue superior a nosotros y perdimos los dos sets. Nos llevamos la primera desilusión del torneo, aun así los ánimos no decaen y nos da tiempo a un baño antes del segundo partido, el cual afrontamos con incluso más ganas que el partido anterior, pero otra vez el rival nos supera por lo que al final quedamos últimos de grupo. Lo que nos deja la amarga sensación de no poder hacer nada en el torneo. Tras animar a nuestros compañeros senior en su partido volvemos al hotel a comer sabiendo que el siguiente partido podría ser el último. Tras la comida tuvimos un poco de tiempo libre que empleamos para ir a la playa, hacer fotos o simplemente echarnos unas risas con nuestros compañeros de habitación o las entrenadoras.

Volvemos a las pistas muy nerviosos por el partido que nos toca disputar esa misma tarde sabiendo que el rival no iba a ser menos que el resto. El partido rápido se decanta hacia un lado y hace que los ánimos decaigan bastante en el primer set. A pesar de ello en el segundo set apretamos un poco y casi llegamos a los “shootouts”, lo que nos deja con un sabor de boca agridulce. Tras este partido lo que nos queda es animar a los compañeros y pasarlo bien en la playa. El partido de los mayores nos anima un poco aunque ellos también caen en cuartos. Después, pasamos bastante tiempo en el agua olvidando las derrotas de ese día y simplemente pasándolo bien con el equipo.

Esa noche volvimos a salir, aunque esta vez echamos una pachanga al baloncesto en una pista cerca del paseo marítimo, se notaba que el ambiente había mejorado respecto a ayer y que todos estábamos más unidos a pesar de la derrota y de la decepción. Ya en el hotel y sabiendo que mañana no teníamos ningún partido, no hay quien duerma y solo hay ganas de pasarlo bien con los amigos y aprovechar la experiencia a tope.

DSC_0709

Domingo, 11 de junio

Ya en el último día solo se juegan las finales y los partidos para el 3º y 4º puesto. Después de despertarnos y desayunar, nos acercamos a verlos. Al llegar el ambiente es increíble, mucha gente animando y gritando a su equipo. Nosotros no somos menos y nos sumamos a animar al único equipo de Madrid que había llegado a las finales. Tras todos los partidos y de dejarnos la voz animando, volvemos al hotel para recoger todas las maletas. Después de comer nos volvemos a Madrid, dejando atrás la playa, el buen tiempo, el balonmano playa y pensando ya en regresar el año que viene.
DSC_0073

DSC_0988 DSC_0709 DSC_0483 DSC_0073 DSC_0028